Nicmer Evans

La Ley de propiedad de viviendas de la GMVV y la burocracia madurista vs. Gustavo Martínez Por: Nicmer Evans

Martes, 23 de Febrero de 2016 01:18 pm



La ley aprobada en primera discusión por la oposición vinculada a la propiedad de las viviendas adjudicadas por la Gran Misión Vivienda Venezuela, tiene a todas luces una connotación mercantilista que desnaturaliza la esencia sobre la cual se soporta el espíritu de una política pública acertada por parte del gobierno de Chávez, pero que pierde la magnitud de su potencia por el hecho de no haber sido transparente desde un principio con los términos de la adjudicación de las mismas, y es ahí donde el oportunismo opositor lleva ventaja. Que se le tema a la propiedad de las viviendas es evidentemente una gran torpeza de algunos que ignoran que el socialismo no atenta contra la propiedad privada individual y que por el contrario, al exigir que exista una justa valoración del trabajo es precisamente para poder garantizar la fortaleza individual y familiar que permita una visión más trascendente de lo colectivo, de lo común. Los adjudicados deben tener su documento de propiedad, el asunto es en qué términos. Pagar la vivienda en cuotas fijas e inamovibles por durante 20 años y condicionar la venta a grados de consanguinidad, establecer de manera clara los términos de sucesión por fallecimiento antes de los tiempos de finiquito de pago, etc. y haber sido transparente desde un inicio con los nuevos propietarios seguro hubiese facilitado el asunto.

Ahora la oposición quiere dar propiedad sin pago, y permitiendo la entrada de las viviendas al mercado secundarios de las inmobiliarias, además de sujetar la propiedad final a la resolución de la propiedad o tenencia de la tierra sobre las que se construyeron las viviendas, cuando menos es lo más miserable que se ha podido ver en años en la política venezolana. Jugar con la expectativa de la gente humilde aprovechándose de una política antes despreciada y ahora explotada por los intereses económicos más viles no tiene nombre, pero la estupidez, falta de transparencia y ausencia de humildad del gobierno también está pagando sus consecuencias, y al final será el pueblo más humilde el que pague esto errores.

La retaliación política contra Gustavo Martínez

Una calificación de despido procesada en menos de un mes, un ataque despiadado contra quienes han conducido procesos críticos entre los trabajadores y la increíble eficiencia de Fama de América para despedir a un líder político crítico, revolucionario y chavista, pero ineficiente para producir y distribuir el café, objetivo principal de la empresa, dice muy bien lo que hoy es la política de la burocracia madurista. Gustavo es de Marea Socialista, de los pocos que desde una empresa del Estado ha levantado su voz contra la burocracia inepta con el apoyo de la mayoría de los trabajadores y sigue dando esperanza de lucha por la superación del stalinismo que secuestra la burocracia del gobierno de Maduro en nombre de Chávez y la revolución, posturas que le quedan grande. Desde aquí mi apoyo comprometido con Gustavo Martínez. Sólo se le lanza piedras a un árbol que da frutos.

Nicmer Evans

Comentarios

x

Check Also

¿Para qué la Historia? Por: Laura Antillano

Escribió Enrique Bernardo Núñez a propósito de Juan Francisco de León: “Puede que la figura de León sea en el futuro asunto de un gran poema. (…) Seria de recordar ...