Indocumentados evitan llevar a sus hijos a la escuela en EEUU por miedo a la deportación

Jueves, 2 de Febrero de 2017 03:11 pm

EFE

El elevado temor al impulso que la Administración de Donald Trump quiere dar en el número de deportados está dejando en casa a muchos niños de padres indocumentados, que no llevan a la escuela a sus hijos por el miedo a ser detenidos en el camino.

“Hay familias que están conscientes que al traer a los niños aquí están corriendo un riesgo, porque están viniendo por la carretera, no tienen licencia y nunca saben cuándo es que los van a parar”, explica a EFE Lourdes Villanueva, directora de Abogacía de Familias Trabajadoras del Campo de Redlands Christian Migrant Association (RCMA).

Villanueva cifra en el 70% la deserción escolar en sus escuelas y guarderías del centro de Florida, región donde trabajan un buen número de jornaleros que, sin permiso de residencia ni trabajo, recogen frutas y verduras.

Estos jornaleros, en un buen número de origen mexicano, temen que las nuevas medidas del nuevo gobierno de Trump para reforzar sus políticas migratorias afecten de manera drástica su vida, que se mantiene en vilo ante lo que pueda pasar.

“No sabemos la verdad, depende que es lo que pase con el nuevo presidente que entró”, asegura a EFE María, madre de cuatro hijos menores de edad y desde hace diez años trabaja en la “pizca” de la fresa en la zona central de Florida y en diversos periodos viaja a Michigan para trabajar en el cultivo de espárrago y arándano.

Así como María, otros indocumentados se aferran a su fe y a la suerte para evitar las consecuencias de su irregular situación migratoria, que puede suponer la deportación y la separación de sus hijos por un periodo indeterminado.

“A veces uno corre ese riesgo, yo sé que algún día nos va a tocar, sólo Dios sabe”, comenta a EFE Rosalba, madre y jornalera indocumentada.

La pasada semana, Trump firmó una serie de órdenes ejecutivas para levantar un muro en la división con México y aumentar notablemente los efectivos de la Patrulla Fronteriza e Inmigración (ICE) con el objetivo de incrementar las deportaciones de indocumentados.

A pesar del temor, la incertidumbre y la pobreza en la que viven, estos inmigrantes prefieren trabajar en zonas agrícolas de Estados Unidos antes que el crimen y la inseguridad que se registra en México.

“La delincuencia está muy fea, especialmente de donde nosotros venimos, del estado de Guerrero”, lamenta esta joven madre.

Pero el efecto de su situación migratoria se traslada también a sus hijos, pues el miedo a que sus padres sean deportados les causa problemas psicológicos.

El reciente estudio “El trauma y la angustia psicológica en los niños ciudadanos de origen latino después de la detención de sus padres y la deportación” apunta a que estos menores tienen mayor propensión a padecer ansiedad y depresión que los otros chicos.

Además, estos niños tienen un mayor riesgo de sufrir estrés postraumático (PTSD) a lo largo de su vida.

“La actual y más estricta aplicación de las leyes migratorias plantea un serio desafío para la salud de los hijos de indocumentados nacidos en EEUU. No sólo el PTSD es reconocido como un problema de salud pública de alta prioridad, sino que sucesos potencialmente traumáticos, como perder un padre, pone en riesgo de enfermedades mentales y médicas de por vida”, señala el estudio.

Villanueva explica que, ante estos casos de posible deportación, la mejor opción es “ser lo más honestos posible con los niños”, explicarles bien la situación, pero “sin darles temor”.

Por ello, recomienda a los padres indocumentados hablen con sus hijos y les digan que si alguna vez se ausentan que estén seguros de que “van a regresar” a por ellos.

La directiva de RCMA, grupo que inició hace más de cuatro décadas en Florida un programa para abrir una guardería y una escuela para hijos de campesinos de bajos recursos, explica que la única opción para padres mexicanos con hijos nacidos en EEUU es obtener el documento de doble nacionalidad que tramita el Consulado de México.

Este documento, les permitiría llevarse a sus hijos en caso de deportación, indica.

Sin embargo, muchos jornaleros lamentan no haber logrado cumplimentar los trámites de doble nacionalidad para sus hijos debido a que las jornadas en el campo les exigen mudarse a distintas regiones agrícolas del país, como Michigan, Carolina del Norte y Florida.

“Después si nos llega a agarrar un retén, o no, no sabemos, pero no creo que pase nada” asegura Gustavo, indocumentado y padre de un hijo al que quiere tramitar la nacionalidad mexicana para evitar sustos mayores: “Si nos llevan, nos lo podemos llevar mi esposa y yo con nosotros”.

Comentarios

x

Check Also

Pence: “Venezuela será libre una vez más”

Michael Pence, vicepresidente de Estados Unidos, afirmó este jueves en Panamá que “Venezuela será libre una vez más”, al reiterar que es conducida hacia “la dictadura” por el gobierno de Nicolás Maduro. ...