El dilema petrolero Por: Guillermo Ortega

Domingo, 5 de Febrero de 2017 09:02 am

Noticiasx7

Traducido a un lenguaje muy simple, la discusión petrolera en Venezuela ha estado gravitando en torno a dónde poner el acento: si privilegiar los precios restringiendo la oferta o incrementar la producción. Para cualquiera que sepa un poco de economía, el asunto no es tan sencillo. Incluso si se trata de un monopolista, siempre hay que poner un precio óptimo, es un falso dilema, pues lo primero que salta a la vista es que ambas variables no son independientes, todo depende de cuál sea la sensibilidad de la demanda a los precios. Incluso a un monopolista le conviene poner un precio adecuado, no el precio más alto.

Quienes creen que el problema es simplemente controlar el precio, a través de la administración de las cantidades, incurren en un error muy simple. No consideran que la demanda es afectada por el precio a través de lo que ocurre con los sustitutos del petróleo, y los oferentes, aun cuando se controla una importante cuota de mercado, tienen muchos incentivos para capturar una mayor porción del mercado. Técnicamente hablando, traducido a lenguaje de estudiante de Economía de primer año, se asume que la demanda es muy inelástica al precio, de manera que el oferente puede poner el precio que le dé la gana sin que los consumidores puedan ajustar su consumo o los otros oferentes estén tentados a producir más. Quienes piensan que simplemente puede producirse sin afectar los precios, que el precio no es afectado por el incremento en la producción, cometen el error de pensar que algo de la demanda es perfectamente elástica, de manera que la oferta puede ponerse a cualquier nivel y ello no tiene efecto sobre el precio.

Como puede verse, esas dos apreciaciones tan diferentes sobre la demanda de petróleo son algo muy curioso. Esa visión dicotómica se traduce en un par de simples creencias: o puede manejarse el precio a voluntad restringiendo cantidades o puede producirse cualquier cantidad sin mayor efecto sobre los precios. En términos empíricos, puede tenerse un estimado de cuán sensible es la demanda a los precios, y el resultado dista mucho del valor en los extremos. Una y otra vez, la terquedad del mercado ha puesto en evidencia, incluso luego de grandes shocks que han implicado restricciones temporales en la oferta, que los precios no se ajustan en la misma dirección de la creencia. Aquellos que piensan que el mercado petrolero es único, que simplemente se trata de cuánto petróleo hay bajo la tierra, pueden llevarse una sorpresa a la hora de descubrir un mercado que simplemente funciona de acuerdo con un marco muy simple de oferta y demanda, de señales que precios implican que más o menos oferta entra al mercado y que los consumidores sustituyen demanda ante incremento en los precios. Ambos enfoques, dónde poner el acento, una especie de falso dilema, terminan por producir una estrategia equivocada. El petrolero es un negocio como cualquier otro y hay que actuar optimizando decisiones en sintonía con las restricciones de mercado.

Producir más petróleo para Venezuela es esencial. Al final, el país es un jugador demasiado importante en el mercado, que debe actuar más allá del falso dilema de defender los precios.

Comentarios

x

Check Also

¿Para qué la Historia? Por: Laura Antillano

Escribió Enrique Bernardo Núñez a propósito de Juan Francisco de León: “Puede que la figura de León sea en el futuro asunto de un gran poema. (…) Seria de recordar ...