Así se rebuscan los Venezolanos para sobrevivir a la crisis (+Fotos)

lunes, 3 de abril de 2017 12:23 pm

Froilán Barrios, miembro del Frente Autónomo en Defensa del Salario,  expresó que el 75 % de los venezolanos devenga salario mínimo. Algo que los ha llevado a dejar sus puestos de trabajo fijos para dedicarse a labores que los ayuden a “rebuscarse”.

Un fotoreportaje del diario El Impulso reseña el testimonio del licenciado en enfermería Richard Pérez, quien dedicó 7 años de su vida profesional a Ascardio y luego en la Policía Municipal de Iribarren. Desde hace dos años para acá se comenzó a rebuscar porque el sueldo no le alcanzaba.

Pérez opina que es lamentable y triste que cualquier persona que se esfuerce durante tres o cinco años para obtener un título, luego no le servirá absolutamente en nada. Lo mismo sucedió con el señor Luis Montesdeoca, contador. Durante 16 años se dedicó a la administración de una empresa distribuidora de productos de consumo masivo, especializada en realización de galletas; sin embargo, la institución quebró en el 2015 por la escasez de harina y azúcar.

Desde la fecha, Montesdeoca se dedica esporádicamente al balance contable de empresas pequeñas y desde hace seis meses consiguió un contacto que le distribuye productos de limpieza.

Puestos improvisados se han creado a lo largo de todo el centro de Barquisimeto. En una manzana se pueden observar grupos dedicados a la venta de frutas, hortalizas o granos de la temporada, otros colocan sus mesas plásticas y venden cualquier cantidad de artículos. En otras zonas de la entidad, los vecinos se convirtieron en bodegas ambulantes de la comunidad e incluso ya es una costumbre que se volvió un negocio familiar y se observan alumnos de bachillerato, portando sus uniformes y vendiendo.

María Gutiérrez por su parte, convirtió el porche de su casa en una tienda. Anteriormente vendían empanadas, arepas y helados; pero desde que comenzó la escasez de productos de la cesta alimentaria los ofrece por gramos; así mismo comercializa huevos y tortas.

Los adultos mayores que deben mantenerse solo con el ingreso de su pensión y jubilación también se ven obligados a buscar maneras de rebuscarse. La señora Octavia Meléndez es una octogenaria que se dedica a la costura desde los 12 años de edad. Es una profesión a la que le entregó la mayor parte de su vida, pero lamentable desde hace seis años sufre de cataratas y sus ingresos no le permitieron adquirir los medicamentos o atención necesaria. Meléndez cambió los hilos y tijeras por el comercio informal.

Dedicarle tantas horas al trabajo, impiden no sólo compartir con familiares y amigos, también ocasiona que aquellas personas que cumplen maratónicas jornadas, abandonar cualquier actividad deportiva, de esparcimiento o diversión.

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