Maryclen Stelling
Maryclen Stelling

Despolarizar la Constituyente Por: Maryclen Stelling

Domingo, 7 de Mayo de 2017 11:16 am

ÚN

Cual crónica de una batalla anunciada, el 1° de mayo, el Presidente de la República invoca el poder constituyente originario y llama “al pueblo a prepararse para una gran victoria”. Posteriormente, firma el decreto para convocar a una asamblea nacional constituyente que tendría como objetivos preservar la paz y la estabilidad de la República y perfeccionar el sistema económico, social y político de Venezuela.

Tal llamado ocurre en un contexto confrontacional multidimensional, en el que se ha incentivado de manera importante la violencia política. La oposición rechaza “enérgicamente” la convocatoria calificando el llamado presidencial de fraude constitucional y golpe de Estado que busca agravar la crisis de Venezuela y destruir la democracia. Destacan que el problema no es cambiar la Constitución, “sino cambiar a Maduro a través de los votos”, y hacen un llamado a “rebelarnos”. Del lado oficial se afirma que “no vamos a sustituir la Constitución bolivariana”, lo que se quiere es incluir nuevos sujetos constitucionales en la Carta Magna. El Departamento de Estado se pronuncia y acusa a Maduro de “querer cambiar las reglas del juego para asegurarse el poder que se le está escabullendo”.

El llamado constituyente con miras a preservar la paz y la estabilidad del país ha generado -en el corto plazo- un efecto contrario. Se profundiza la polarización y recrudece la radicalización, lo que da inicio a una suerte de “estado de guerra” permanente que tiene como objetivo final la salida de Maduro.

Ante ese cuadro, unas marchas “pacíficas”, en muchos casos sin banderas políticas, se apropian de los espacios públicos. Ante una protesta que intenta reemplazar la cotidianidad de la ciudadanía impidiendo el libre tránsito, imponiendo el caos, la zozobra y el miedo… Ante unos medios que se exceden en sus funciones y promueven la confrontación, destrucción y violencia en tanto trofeos de guerra. Ante un determinado discurso político que asume el “estado de guerra” como un proceso legítimo y permanente por ser limitado a través de la fuerza. Ante una situación de conflicto social que no es más que un síntoma de problemas de fondo.

Ante ello, ciudadanas y ciudadanos que nos sentimos convocados por el llamado constituyente, debemos despolarizar el proceso, expropiarlo, hacerlo nuestro y promover la construcción de un nuevo pacto social para dar así inicio a una reconfiguración de las relaciones de poder, de las relaciones sociales, políticas, culturales y económicas.
@MaryclenS

Comentarios

x

Check Also

¿Para qué la Historia? Por: Laura Antillano

Escribió Enrique Bernardo Núñez a propósito de Juan Francisco de León: “Puede que la figura de León sea en el futuro asunto de un gran poema. (…) Seria de recordar ...