Evio Di Marzo cercano y nuestro Por: Laura Antillano

domingo, 3 de junio de 2018 12:43 pm

Dices Adrenalina Caribe y basta. Una época, un anhelo (o varios), un tiempo de energía. Los dos hermanos: Yordano y Evio (pero cada quien en lo suyo), dos fisonomías también.

La sola aparición de la noticia del asesinato del compositor y cantante ha sido un sacudón violento para los de mi generación, la anterior  y  la generación posterior. Un remover momentos y recuerdos, la caracterización de un modo de sonar y soñar, la presencia del ser humano, el músico, cuyo contexto consideraba un concepto de la música y el Caribe, una idea particular de como sonamos y soñamos, unos modos de vivir la sentimentalidad en lo íntimo a tono con la melodía, que se convierte entonces en un enlace simbólico con escenas y circunstancias.

Adrenalina Caribe y aquello de, “Yo sin ti no valgo nada”, “Lo difícil de amar a una mujer”, “De donde viene tu nombre”,  los 80 sonaban a Evio y Yordano, con las distancias consabidas de sus estilos y modos de percibir y crear.

El profe Diógenes Díaz no señalaba hoy (por nuestro grupo telefónico de profes universitarios) que fue compañero de clases en antropología en la UCV con el Evio , y eso de algún modo le da sustento a las razones del músico ,para su insistencia en dar soporte teórico a lo que hacía con los ritmos y las propuestas, estudió antropología y fue coherente en sus caminos trazados en la práctica, porque a su alrededor sonaban otras cosas, la mayoría muy influencias por lo foráneo, pero él tenía la voluntad en disposición de poner a valer lo que pensaba, sentía y le comunicaba al instrumento que era la música. Lo cierto es que con una enorme facilidad conectaba con el gusto de quienes le escuchábamos y así pasó su nombre y su presencia a ser parte natural de la vida, sobretodo sentimental, de todos nosotros, sus fan.

Evio se lanzó además en la concepción de varios proyectos de orden colectivo, que combinaban creatividad y docencia, a través de la divulgación, de la incorporación de otros a quienes enseñaba, en sus afanes también fue crítico de la burocracia y las equivocaciones de algunos representantes de gobiernos sectoriales, que no alcanzaron a comprender sus propuestas. Evio Di Marzo expresaba lo que pensaba.

De pronto la noticia dolorosa del modo como le han asesinado, su desaparición de golpe   y desconcierto, nos ha conectado a quienes le hemos admirado y querido   por empatía con sus realizaciones y conductas. La sencillez de sus letras generadoras de modos directos de definir lo amoroso, y el desparpajo cariñoso, entrador, directo, con el que ponía de manifiesto sus ideas y dirigía sus empresas musicales y de otras instancias.

Hasta el despecho tenía otro color en las canciones de Evio Di Marzo, se escuchaba real y distinto al modo del bolero, desde otra dimensión, “porque el amor es algo que muchos no ven, porque es algo delicado, delicado…”. O tocaba temas como: “Tiempo libre”: “Salgo temprano de la empresa/trabajador como un yunque”/Si yo tuviera un minuto para jugar con mi libertad/tiempo libre…”. Se metía en la cotidianidad del común de la gente y creaba al ritmo caribeño. Fueron muchas sus propuestas y muy variada la calidad del encuentro de diversos públicos de quienes sentíamos su música como un telón de fondo muy cercano. Que descanse en paz y le tengamos siempre cerca con su música acertada.

@LauraAntillano

Laura Antillano

Sobre Gabriel Ybarra