Vicente Díaz: “CNE funciona como un ‘espantavotos”

sábado, 23 de junio de 2018 01:14 pm

Nombrar un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) y retomar de esta forma la ruta electoral es una de las primeras tareas que debería hacer el Gobierno nacional, de acuerdo con el exrector del organismo electoral, Vicente Díaz.

En opinión de Díaz, el árbitro electoral abandonó su papel para convertirse en “jugador” cuyo juego ha sido espantar el voto, alejar cada vez más a los electores del acto de votación.

— Usted acompañó a la delegación opositora en República Dominicana, ¿ve posible un nuevo  diálogo?

—Eso no está planteado. Fíjate que el Gobierno el papel que firmó con el candidato Henri Falcón no lo cumplió, y si no cumplió algo tan básico como un acuerdo netamente electoral, todo el mundo vio que se ofreció dinero para que la gente fuera a votar, sobornardo, diciendo que tenían que escanear el Carnet de la Patria en todos los centros de votación, dijo que habría un cambio en el CNE y no se produjo, es decir, si eso básico no se cumplió, qué puede esperar ningún factor político en este momento. Con quien tiene que conversar el Gobierno es con los ciudadanos que están en una situación dramática, al punto de que los ciudadanos han perdido toda esperanza (…).

—¿La esperanza electoral también se habrá perdido?, la oposición habla de unas nuevas elecciones pero la elección ya se hizo…

—Es que parte del problema es ese, crean una Constituyente con el objetivo de pasarle por encima a la AN y sustituir las funciones de ésta. El Gobierno para no tener que pasar los compromisos financieros por el Parlamento  lo declara en desacato y se inventa la ANC, que no le ha servido de nada al Gobierno (…). Posteriormente, el Gobierno convoca a unas elecciones para las que inhabilita a tres principales partidos de oposición,  hacen las elecciones en tiempo perentorio, inclusive cuando en la mesa de negociación en República Dominicana se estaba negociando la fecha y las condiciones. El Gobierno adelanta las elecciones de manera unilateral, hace una elección a su medida, sin cambios en el CNE, sin cambios en condiciones, con los partidos inhabilitados.  Yo fui a votar y manifesté  por qué había que hacerlo, porque yo creo que parte de la estrategia del Gobierno  es hacer que la palabra votación se convierta en  insulto, porque le interesa cerrar la vía electoral.

— ¿Qué consecuencias puede tener el hecho de que un sector del país haya desmovilizado el voto?

— Cuando estuve en el CNE lo advertí, hay una política sitemática del Gobierno para hacer que el venezolano se desenamore del acto de votación, del voto como instrumento de cambio (…). Hoy tú mencionas voto en las redes sociales y es un insulto. Por qué en el proceso de negociación donde habían cuatro partidos de oposición en representación de muchos otros, el Gobierno anula dos de esos partidos y los inhabilita, ¿por qué lo hace?, porque le interesaba que esos partidos se inhibieran del acto de votación, ¿por qué inhabilitaron a Capriles?, porque era un peligro electoral, todo eso hicieron para que el venezolano se desencante del voto.

Cuando en el 2005 la oposición dejó de participar en la elección parlamentaria y el Parlamento fue conquistado por el partido de gobierno casi el 80% de los venezolanos no votó. Eso fue tan dramático para el país desde el punto de vista internacional, que el Gobierno sustituyó a todo el CNE, había que recomponer la ruta electoral. ¿Y por qué el Gobierno luego de las municipales de 2017 no tomó la decisión de sustituir a este CNE?, porque le funciona como un espantavotos, le sirve para alejar a la gente del camino electoral (…).

— ¿Cómo hacer para que las elecciones sean creíbles?

—Lo primero  es cambiar el árbitro electoral, que se convirtió de ser árbitro a ser un jugador (…). El Gobierno tiene que crear las condiciones para restablecer la confianza nacional e internacional en la solución electoral a los problemas, porque sino no va a tener forma de darle gobernabilidad a su gestión.

—Ahora que Diosdado Cabello asumió la presidencia de la ANC, ¿cree que haya cambios?

—No creo que allí vaya a haber algún cambio, porque al fin de cuentas lo que sale de esa Constituyente son decisiones del Gobierno nacional. Esas cosas son puro parapeto: la ANC, el TSJ, la Fiscalía, el CNE, son puro parapeto, aquí hay un alto mando de la revolución que son seis personas que toman las decisiones, y después se las pasan a cada una de estas instancias para que las administren y digan que las tomaron ellos (…).

—¿Cómo ha visto usted a la oposición?, ha pasado un mes de la elección y solo se han visto nombramientos, el retorno de Aveledo…

—La oposición tiene una posición actual que es desarrollada primero por la política del Gobierno que es de aniquilación, al punto que han perseguido a dirigentes, los han metido presos, otros están desterrados del país. En segundo lugar, se originaron diferencias importantes porque había gente que consideraba que no había que ir a votar y otra que sí. Son diferencias tácticas, pero no hay diferencia estratégica, ya que todos están buscando que este gobierno dure lo menos posible desde el punto de vista constitucional y tratar de que Venezuela tenga un aliviadero.

— Usted desmintió que se haya reunido con el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero…

—Desmentí que haya participado en una reunión de dirigentes políticos con Zapatero, eso no fue así, primero porque esa reunión no se dio; y segundo, porque no soy dirigente político. Cuando la MUD me pidió apoyo para el proceso de negociación, por supuesto que participé, y participaría en cualquier cosa que la oposición me pida que yo considere razonable.
Yo fui invitado con mi esposa por el embajador de España, el doctor Jesús Silva y su esposa, en su casa, a una cena donde estaba el expresidente  Zapatero, porque estaba residenciado en la Embajada de España (…)

—¿Cree que habrá elecciones de los concejos municipales como dijo el presidente Maduro”

—Puede haberlas o no pero esas son elecciones que no van a generar ningún cambio, tienen una incidencia muy local, y los concejos municipales están todos quebrados, en bancarrota (…).

Sobre Pedro Poller