El transporte público Por: Stalin González

domingo, 1 de julio de 2018 09:20 am

Cada día que pasa, el desgobierno se encarga de hacerle la vida más difícil a todos los venezolanos. Empeñados de secuestrar el poder a costa del bienestar de todos nosotros, cada día se parecen más a aquellos que criticaban y juraban que no volverían. Pues hoy, el chavismo se ha convertido en la peor muestra del populismo latinoamericano, donde sólo reparten miseria, pobreza e indigencia.

Uno de los peores retrocesos que hemos tenido como sociedad podemos encontrarlo en el transporte público. En los últimos años hemos visto cómo el servicio de movilidad urbana, transurbana y nacional se ha deteriorado en forma continua y sin esperanzas de mejoras.

Cada día vemos las mismas unidades deterioradas en las principales rutas de nuestras ciudades, y cada vez menos transportes en rutas locales y periféricas, todo por falta de recursos para nuevas unidades y falta de repuestos para mantener las actuales. La mayoría de las centrales y cooperativas de transporte del país están trabajando a mucho menos de la mitad de su capacidad y de sus integrantes asociados.

Esto es un fiel reflejo de la crisis por la que nos tiene pasando este desgobierno, y uno de los sectores que nos afecta todos los días. Diariamente tenemos que trasladarnos de nuestros barrios, de nuestras ciudades, y cada día es una lucha para conseguir transporte, que nos alcance el efectivo, y que no nos toque un chofer que quiera cobrarnos el doble o el triple del pasaje, porque “a él también le toca comprar repuestos”.

El metro pasó de ser “la gran solución para Caracas” a ser una lotería, donde nunca sabes si vas a llegar a tu destino a tiempo, o no sabes si te van a atracar en el andén mientras esperas a que pasen 4 trenes y poder subirte. La desinversión que ha tenido el sistema subterráneo sólo se explica por la desidia y la corrupción de este gobierno, que no se ocupa de solucionar los principales problemas de la gente, sino de justificar sus errores y acusar a amenazas externas de su propia torpeza.

La única solución que han dado es ofrecer transporte en formas de jaula, popularmente conocidas como las perreras, que, en lugar de dar solución, representan un verdadero peligro a la vida de los pasajeros. La gente ha optado por conseguir sus propias soluciones y moverse en camiones de carga, 350 o cualquier medio que les ayude a llegar a sus casas.

La solución, no solo de este sino de todos los problemas, pasa por organizarnos como sociedad para unir nuestros esfuerzos y nuestros deseos de cambio de y mejoras en el bienestar de todos. El problema del transporte nos debe unir a usuarios, centrales, conductores, planificadores, sector financiero y académicos, y todos los que puedan aportar para dar una solución sólida y definitiva a la movilidad urbana de nuestro país. Juntos podemos conseguir soluciones y alternativas a este caos.

Stalin González

Político 

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